Seguimos teniendo 12 años. Creo que ese es nuestro problema. Que nos seguimos creyendo que por poner en el estado de Tuenti: "Ahora voy a levantarme y a ser feliz" toda la mierda que tenemos a nuestro alrededor va a ser recogida y retirada hacia el basurero oficial de nuestra antigua vida. Que cuando les dices a tus amigas que estás harta de tus padres porque no hacen más que estar encima tuyo y ellas te dicen que no te preocupes, que todo saldrá bien... ¡Vamos! ¿En serio? Ese tipo de cosas se nos van quedando pequeñas una vez que vamos creciendo. Y nuestro problema es ese, que nos creemos que todo seguirá funcionando. Pero entonces es cuando oyes llamar a la puerta, te acercas, abres y alguien te saluda diciendo: "Hola, soy la vida real y sí, puede que en algunos momentos estés increíblemente feliz, pero en cuanto te
descuides te voy a clavar un puñal en la espalda que te va a hacer falta algo
más que una gilipollez de frase cursi para sacártelo sin que te queden cicatrices. Cuando hayas comprendido esto, me dejas pasar a tu casa". Y sí, señoras y señores, a más de uno no nos vendría nada mal dejarla entrar para empezar a jugar realmente en este tablero, con reyes, reinas, caballos que no dudarán en jugar contigo para luego aplastarte con su gran 'L' de 'Lo siento, pero me importas una mierda' y donde tú únicamente eres un peón.
Que el impulso que me ha llevado a decidirme entre si correr o no, ha sido el mejor de mi vida. Y cuando estaba allí, no había ni una sola parte de mi cuerpo que no estuviera temblando, sin saber qué hacer, preguntándose si había hecho bien en ir hasta allí o no. Y entonces, lo has hecho. Has sonreído como sólo tú sabes, como si tu barbilla estuviera a punto de temblar, cosa que sabes que me encanta. Luego... Luego no he tenido ninguna duda sobre si había hecho lo correcto yendo allí. ¡Por supuesto que lo había hecho! Porque como se suele decir: "la peor locura es la que no se comete", así que, ¿porque no cometer una?
Soy tan impredecible como el hecho de que mañana diga que te quiero.
Parece fácil, ¿eh? Pues olvídate de eso, porque la palabra sencillo no aparece en ninguna de las bocanadas de aire que tienes que coger para soltar esa frase de ahí arriba. Es una suerte que me gusten los retos, ¿verdad?
-Algún trébol de cuatro hojas habrá en todo el campo de la vida, ¿no? Pues pienso ser yo quien lo coja-